Se realiza un análisis integral y realista de la organización y su entorno. Se confronta la información y percepciones internas con la perspectiva externa (clientes y proveedores). Como resultado de este proceso se obtienen herramientas tangibles de gestión: misión, visión y objetivos estratégicos compartidos por toda la organización: indicadores gerenciales que permiten monitorear el cumplimiento de las metas trazadas; y, una lista de tareas asignadas a responsables específicos, con plazos definidos y presupuestos asignados.
Experiencias:
