Se realiza la segmentación de los clientes de una empresa en función de criterios que toman en cuenta la rentabilidad y la capacidad de generar un contacto efectivo con ellos. Tras dimensionar y priorizar los segmentos, se diseñan estrategias específicas para cada uno de ellos, bajo el paraguas de una estrategia general de la compañía. Finalmente, se elaboran indicadores de medición de éxito.
Experiencias:
