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	<title>PBI &#8211; APOYO Consultoría</title>
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	<title>PBI &#8211; APOYO Consultoría</title>
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		<title>Recuperación en función a la demanda externa</title>
		<link>https://www.apoyoconsultoria.com/es/recuperacion-en-funcion-a-la-demanda-externa/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[@userapoyo]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 12 Nov 2020 17:44:08 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Artículos]]></category>
		<category><![CDATA[Demanda Externa]]></category>
		<category><![CDATA[Demanda Interna]]></category>
		<category><![CDATA[PBI]]></category>
		<category><![CDATA[Semana Económica]]></category>
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					<description><![CDATA[Donita Rodríguez, jefa de análisis macroeconómico del Servicio de Asesoría Empresarial (SAE) de APOYO Consultoria, comenta a Semana Económica sobre las proyecciones para la recuperación económica en los sectores ligados al consumo, como parte del ESPECIAL CADE 2020.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Opinión en Semana Económica</p>
<p>El rebote de la economía peruana —que se expandiría 9% en el 2021 tras caer alrededor de 12% este año, según el consenso de analistas— será diferenciado por sectores. Aquellos vinculados a la demanda externa serán los más dinámicos debido a la recuperación de la economía global. En tanto, los sectores ligados a la demanda interna tendrán un desempeño más acotado por la debilidad del consumo privado.</p>
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<p><strong>Vientos externos a favor</strong></p>
<p>Los sectores vinculados a la demanda externa —como la minería— serán los más dinámicos en el 2021. Su recuperación se deberá al impulso de la economía china, primer socio comercial del Perú, así como las mejoras en niveles de producción. La minería sería uno de los pocos sectores que regresará a los niveles pre pandemia en el 2021 (ver gráfico <i>Desempeño del PBI sectorial</i>).</p>
<p><img decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-1564" src="https://www.apoyoconsultoria.com/wp-content/uploads/2022/01/28746_1604938251_2.png" alt="" width="800" height="608" srcset="https://www.apoyoconsultoria.com/wp-content/uploads/2022/01/28746_1604938251_2.png 800w, https://www.apoyoconsultoria.com/wp-content/uploads/2022/01/28746_1604938251_2-300x228.png 300w, https://www.apoyoconsultoria.com/wp-content/uploads/2022/01/28746_1604938251_2-768x584.png 768w" sizes="(max-width: 800px) 100vw, 800px" /></p>
<p>China será el motor de crecimiento global. “China es el único país en el mundo que ya recuperó el nivel de PBI que tenía antes de la pandemia. Esperamos que siga teniendo un buen dinamismo hacia el 2021”, señala Ernesto Revilla, <i>head of Latam economics</i> de Citibank. El gobierno chino ha priorizado el gasto en infraestructura, lo que se traducirá en una mayor demanda de cobre, que a su vez hará que su precio “se sostenga en [los] niveles interesantes de ahora”, señala Hugo Perea, economista jefe de BBVA Research. El precio actual del cobre es cercano a US$3/libra, su nivel más alto en cerca de tres años.</p>
<p>En paralelo a los mejores precios, habrá un aumento en la producción minera, que permitirá una recuperación de las exportaciones. “La producción minera va a estar normalizada a partir de noviembre de este año”, dice Guillermo Arbe, gerente de estudios económicos de Scotiabank. Hacia el 2021 se espera que la ampliación de Toquepala, de Southern Copper, entre a máxima capacidad de producción, prevé Perea. Así, las exportaciones crecerían 15% en el 2021 tras una caída de 11% este año, según Luis Falen, <i>head </i>de macroeconomía de Intéligo SAB. En ese contexto, podría aumentar el apetito por mayores inversiones mineras, indica Jaime Reusche, vicepresidente de riesgo soberano de Moody’s.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Demanda interna debilitada</strong></p>
<p>Por el contrario, la demanda interna no llegaría a los niveles previos a la pandemia en el 2021. Esta rebotaría 8.2% en el 2021 luego de una caída de 10.8% este año, según BBVA Research. “Ha habido destrucción del empleo, la demanda va a estar débil”, sostiene Perea.</p>
<p>El sector construcción tiene las mejores perspectivas, con un crecimiento de 22.6% en el 2021. La recuperación de la inversión pública, que crecería 13% ese año, gatillaría su recuperación. “Vemos un punto de quiebre de la inversión pública en octubre, es un pilar importante de la recuperación”, confirma Reusche.</p>
<p>Sectores más ligados al consumo como comercio y servicios tendrían una recuperación más acotada, con crecimientos de alrededor de 15% y 8%, respectivamente. “Su mejora va a estar acotada por los protocolos que hay que seguir en aforo. Aún cuando se levanten esas restricciones, hay distanciamiento social voluntario que evita la concurrencia a lugares con muchas personas y eso afecta al retail”, dice <strong>Donita Rodríguez, jefa de análisis macroeconómico de APOYO Consultoría</strong>.</p>
<p>La incertidumbre que aún existe en el manejo de la pandemia pondría freno al consumo. “El consumo es frágil. Estamos viendo demoras del gobierno en la logística para el programa de vacunación. Va a ser un riesgo a la baja”, agrega Reusche. “No sabes si la recuperación será sostenida, esto hace que las personas permanezcan en modo de cautela y no gasten”, añade Rodríguez. La inversión privada también se vería limitada por la incertidumbre generada por el escenario electoral del próximo año.</p>
<p>Una segunda ola de contagios desaceleraría la recuperación de la economía a alrededor de 7%, dos puntos porcentuales por debajo del estimado base, según <strong>APOYO Consultoría</strong>.</p>
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		<title>A un año de un nuevo gobierno</title>
		<link>https://www.apoyoconsultoria.com/es/a-un-ano-de-un-nuevo-gobierno/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[@userapoyo]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 22 Jul 2020 17:10:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Artículos]]></category>
		<category><![CDATA[Cateriano]]></category>
		<category><![CDATA[Congreso]]></category>
		<category><![CDATA[Incertidumbre]]></category>
		<category><![CDATA[PBI]]></category>
		<category><![CDATA[Reactivar la economía]]></category>
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					<description><![CDATA[Gianfranco Castagnola, socio y presidente ejecutivo de APOYO Consultoría, realiza un análisis de los desafíos que enfrentará el nuevo Gabinete a un año de un nuevo gobierno, donde destaca el cambio en la relación gobierno-sector privado y la construcción de una relación funcional con el Congreso, en su columna publicada hoy en el diario El Comercio.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>En julio del 2016 el Gobierno recién elegido de Pedro Pablo Kuczynski iniciaba su mandato en medio de una gran expectativa. El porcentaje de familias que esperaban una mejoría en su situación económica era el más alto desde el 2004 –año en el que Ipsos empezó a realizar mediciones mensuales de este indicador–, mientras que la confianza para invertir que mide APOYO Consultoría se ubicaba en su mayor nivel de los últimos tres años. El ánimo que se respiraba entonces se sintetizaba en el propósito de llegar a la celebración del bicentenario de la Independencia siendo miembro de la OCDE. Hoy, a un año de que culmine el quinquenio, vemos con tristeza la gran distancia entre tales aspiraciones y nuestra realidad. Vivimos los estragos de la pandemia, vemos con preocupación cómo se socavan las bases del modelo económico y aguardamos con temor un proceso electoral con reglas aún no definidas y de resultados impredecibles. Lo que hagamos o dejemos de hacer en estos 12 meses puede marcar el derrotero de nuestro siguiente quinquenio. El Gabinete que preside Pedro Cateriano debe jugar un rol importante en ello.</p>
<p>Los cuatro últimos años han parecido una eternidad. Hemos atravesado un período de intensa confrontación política donde se produjeron dos intentos de vacancia y una renuncia presidencial, un controvertido cierre del Congreso y la elección de uno nuevo –poco experimentado y con un peligroso sesgo populista–, con el telón de fondo de una profunda crisis política generada por las denuncias de Lava Jato, que sepultó a buena parte del elenco estable de nuestros partidos de este siglo, arrasó con parte de nuestro sistema judicial y trabó aun más la operatividad de nuestro disfuncional Estado. Increíblemente, la economía peruana, si bien fue inevitablemente afectada por todos estos acontecimientos, resistió: el PBI creció a un promedio de 3,2% entre el 2016 y el 2019. Sin embargo, la pandemia la doblegó, con sus efectos devastadores para la salud y la actividad productiva, agravados por una deficiente respuesta de las autoridades.</p>
<p>Los siguientes 12 meses son, como pocas veces, de importancia crucial para nuestro país. El Gabinete Cateriano está bastante mejor provisto que el anterior para el desafío de controlar la pandemia y, a la vez, reactivar la economía. Esto, tanto a nivel de las calificaciones personales de ministros clave –Salud quizás sea el caso más evidente– como del mayor alineamiento entre sus miembros, lo que debería evitar las divergencias que llegaron al obstruccionismo en el anterior. Asimismo, también se percibe un cambio en la relación gobierno-sector privado. De la amenaza de expropiación a las clínicas privadas a la declaración del primer ministro Cateriano de que la minería es un motor para la reactivación, hay una distancia considerable. Con frecuencia nos olvidamos de que quien genera riqueza, empleo e impuestos es la empresa privada.</p>
<p>Pero el ministro Cateriano también enfrenta otro inmenso reto: construir una relación funcional con el Congreso. Esto es, hacer política, labor en la que su antecesor mostró incompetencia. Ya ha dado primeros pasos para construir estos puentes. Es importante para la gobernabilidad del país en este último año, pero también para evitar que los impulsos populistas de distintos sectores del Congreso minen los fundamentos de nuestra economía y causen un daño que torne aun más difícil la recuperación de la actividad productiva. En esta materia, en los últimos meses hemos estado jugando con fuego.</p>
<p>Finalmente, el primer ministro tiene la tarea de encauzar las siguientes elecciones generales. Aún no se conocen sus reglas de juego ni se sabe quiénes serán sus protagonistas. Este nivel de incertidumbre es extremadamente peligroso para la democracia y la economía. Ojalá que en esta nueva etapa de relacionamiento Congreso-Ejecutivo se pueda avanzar pronto y por buen camino, algo ya bastante complicado por la distorsión que la pandemia genera en el proceso electoral en sí.</p>
<p>Tenemos mucho en riesgo. Si se cumplen los pronósticos del SAE de APOYO Consultoría (caída de 14% en el 2020, rebote de 9% en el 2021), el PBI en julio del 2021 será 1,3% menor que el de agosto del 2016. No podemos desperdiciar otro quinquenio más; menos, destruir lo avanzado en el campo económico. Precisamente, este 8 de agosto se cumplirán 30 años del mensaje a la Nación del entonces primer ministro y ministro de Economía Juan Carlos Hurtado Miller, en el que anunció un drástico programa de estabilización económica y remató con la apocalíptica invocación: “Que Dios nos ayude”. El ineludible ajuste impuso un tremendo sacrificio a la población, pero también sentó las bases para la total transformación de la economía. A lo largo de estos 30 años, sucesivos gobiernos mantuvieron las líneas de estas políticas en lo fundamental y cada uno de ellos hizo importantes avances. Gracias a esta perseverancia y consistencia poco vista en nuestra historia, el Perú gozó en este siglo de un crecimiento económico sin precedentes, que permitió reducir la pobreza de manera significativa. Ministros y funcionarios honestos impulsaron y mantuvieron esas reformas, enfrentando la resistencia, desde dentro y fuera del Gobierno, de intereses mercantilistas, populistas y muchas veces corruptos. Deberemos optar entre regresar a modelos que precisamente nos llevaron a la profunda crisis que hubo que corregir con el plan de Hurtado Miller, o perseverar en la actual ruta y, más bien, acelerar las reformas necesarias para superar los grandes retos del país en temas de institucionalidad política, funcionamiento del Estado y competitividad.</p>
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		<title>Oportunidades en tiempos del COVID-19</title>
		<link>https://www.apoyoconsultoria.com/es/oportunidades-en-tiempos-del-covid-19/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[@userapoyo]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 15 Jul 2020 17:09:24 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Artículos]]></category>
		<category><![CDATA[COVID-19]]></category>
		<category><![CDATA[Crisis]]></category>
		<category><![CDATA[Oportunidades]]></category>
		<category><![CDATA[PBI]]></category>
		<category><![CDATA[Proyecciones]]></category>
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					<description><![CDATA[Clive Ramsey, director de proyectos de la unidad de Consultoría de Negocios de APOYO Consultoría, plantea la preparación para el crecimiento como una estrategia fundamental en la que las empresas deben enfocarse para superar esta crisis exitosamente. Además, destaca la importancia de entender las nuevas necesidades de los clientes para poder ofrecer una mejor propuesta de valor.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Las últimas proyecciones realizadas por APOYO Consultoría estiman que el PBI nacional caería al menos en 14% este año. La crisis económica por la que estamos atravesando es la peor recesión de los últimos 100 años, y la mayoría de las empresas están enfocando su atención en tres estrategias: asegurar liquidez, buscar reducción de costos y mejora de eficiencias. La adecuada implementación de estas actividades es crucial para sobrevivir. Sin embargo, existe una cuarta que se vuelve cada vez más importante: prepararse para el crecimiento.</p>
<p>Luego de la tormenta siempre vendrá la calma, y la historia de recesiones económicas en el mundo lo demuestran. La crisis de 1975 fue seguida por un crecimiento del 5% al año siguiente y los tres años siguientes por encima del 3%. Luego de la crisis del 2009, la economía mundial tuvo años consecutivos de crecimiento de 4% y 3%. Aún no sabemos del todo con qué velocidad se dará la recuperación de la crisis actual, pero sí que va a pasar.</p>
<p>Quizá el mejor ejemplo de una empresa que ajustó su estrategia durante una crisis es Amazon. En el 2009, Amazon identificó nuevas necesidades de sus clientes e incorporó en su portafolio productos de menor precio. Gracias a ello, elevó su facturación en 30%, cuadruplicando el valor de su acción a finales de ese año. Otro ejemplo similar es Hyundai, que también en el 2009 creó Hyundai Assurance. Al identificar en los consumidores el temor por la inseguridad laboral, lanzaron este programa que ofrecía a sus clientes la posibilidad de abandonar la obligación del préstamo ante hechos como la pérdida de empleo o la quiebra de su negocio. El programa tuvo gran acogida y permitió a Hyundai elevar sus ventas en 15% durante la crisis. Al revisar estos y otros ejemplos (Netflix, Sanofi, etc.), encontramos que todos tienen algo en común: entender las nuevas necesidades de sus clientes y adaptar su estrategia comercial para atenderlas.</p>
<p>El COVID-19 ha impulsado cambios importantes en el consumidor, algunos temporales, pero otros permanentes. Algunas personas no variaron su comportamiento, otras más bien modificaron drásticamente su manera de vivir y, con ello, su relación con el mercado.</p>
<p>Las empresas peruanas están intentando entender estas nuevas necesidades y ya empezaron a ajustar sus estrategias para poder atenderlas. Todos aplaudimos el giro que hizo, ante la necesidad de abrir sus puertas, la Pastelería San Antonio. Los centros comerciales están ofreciendo zonas compartidas de entrega de productos tanto peatonales como para autos. La industria inmobiliaria está vendiendo de manera digital, con clientes que visitan sus futuros departamentos de manera virtual. Los concesionarios de autos están abriendo tiendas virtuales, en las cuales uno puede seleccionar el modelo y color del auto, accesorios y cada detalle de manera digital y en tiempo real.</p>
<p>Hace unos días fuimos testigos del anuncio de la mayoría de las aseguradoras sobre la cobertura total por gastos relacionados con el COVID-19, esto alineado con el esfuerzo que vienen haciendo para estar más cerca de sus clientes. Las plataformas para ventas digitales y las operaciones logísticas de última milla se están perfeccionando en todas las industrias. Todos venimos haciendo esfuerzos para ajustar nuestro negocio a lo que nuestros clientes requieren, pero ninguno de estos esfuerzos dará resultados al 100% si no nos preocupamos primero por entender realmente a nuestros ‘nuevos’ clientes.</p>
<p>Hoy, es imprescindible que la agenda estratégica dedique tiempo en identificar los nuevos segmentos de mercado y las oportunidades de nuevos negocios. En algunos casos habrá que ajustar la estrategia de canales, en otros se deberá complementar el portafolio de productos y servicios, quizá algunos tendrán que construir capacidades distintas o incluso cambiar su modelo de negocio. Al final del día, solo conociendo otra vez a nuestros clientes podremos hacer los ajustes necesarios para ofrecer una mejor propuesta de valor.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Gianfranco Castagnola: «Este no es el equipo con el que hubiéramos querido enfrentar una crisis de esta magnitud»</title>
		<link>https://www.apoyoconsultoria.com/es/gianfranco-castagnola-este-no-es-el-equipo-con-el-que-hubieramos-querido-enfrentar-una-crisis-de-esta-magnitud/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[@userapoyo]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 21 Jun 2020 17:05:22 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Prensa]]></category>
		<category><![CDATA[MEF]]></category>
		<category><![CDATA[Pandemia]]></category>
		<category><![CDATA[PBI]]></category>
		<category><![CDATA[Peru21]]></category>
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					<description><![CDATA[Entrevista a Gianfranco Castagnola, presidente ejecutivo de APOYO Consultoría, en el diario Perú 21.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>A pocos días de cumplirse cien días de la cuarentena, Gianfranco Castagnola evalúa las medidas adoptadas por el gobierno para enfrentar la pandemia en un contexto político y económico y concluye, sin reservas, que es necesaria una renovación del equipo ministerial. ¿Por qué? Estos son sus argumentos.</p>
<p><strong>La pandemia iba a golpear la economía en el Perú, esto estaba claro, pero nos ha golpeado demasiado y la estrategia del gobierno para soportar y contener ese golpe, al parecer, no ha sido la adecuada. ¿Fue o no la adecuada?</strong></p>
<p>Definitivamente, esta pandemia nos ha golpeado, sabíamos que nos iba a golpear, pero nos ha golpeado más de lo que debió habernos golpeado para el nivel que el Perú tiene como país. Esta cifra del Banco Mundial de proyección de caída de PBI del 12% para este año nos ubica como uno de los tres países en el mundo con mayor contracción, al ladito de Belice y de Islas Malvinas, países con economías mucho más pequeñas. Eso significa que hemos tenido una peor performance que países con sistemas de salud más precarios, con Estados más disfuncionales, con economías más débiles en términos de equilibrio fiscal, de reservas internacionales, de sistemas financieros, de desarrollo de aparato productivo. Por tanto, algo hemos hecho mal o muy mal para estar peor que países más débiles que nosotros. ¿Qué hemos hecho mal? Creo que hemos tenido problemas serios de gestión, de carencias, de aprendizaje de errores porque creo que todos saludamos el gesto que tuvo el presidente Vizcarra de implantar una cuarentena muy al inicio de la pandemia, fue apoyada por todos, pero, a partir de ahí, fue un cúmulo de errores, con excesos en la cuarentena y de una falta de sensibilidad para abrir poco a poco la economía, de dejar abiertos sectores o actividades económicas de otros países. La minería, por ejemplo, en muchos países del mundo nunca se cerró, actividades modernas que con protocolo pudieron seguir produciendo. Tenemos esta falta de sensibilidad sobre la producción y el impacto en el empleo, y también la gestión misma de una serie de áreas del Estado. Por ejemplo, en la ayuda a las familias a través de los bonos, ha habido grandes deficiencias que reflejan la debilidad de nuestro Estado pero que pudieron haberse gestionado mejor.</p>
<p><strong>Somos el país más golpeado en América Latina y el tercer país con el peor manejo de su economía en el mundo. El gobierno se equivocó porque tuvo fallas al prever cómo enfrentar el tema económico. Otros países abrieron ciertas actividades y fueron protegiendo de manera focalizada a las ciudades dependiendo de cómo iban los contagios. ¿Qué determinó que en el Perú no se hiciera así? ¿Por qué fuimos a un confinamiento nacional y de tres meses y medio?</strong></p>
<p>Lo que ha estado fallando, entre múltiples cosas, es la falta de un liderazgo dentro del gabinete que pudiera equilibrar las distintas posiciones. Creo que Economía ha tratado de hacer lo que ha podido hacer, pero los ministros de las carteras productivas nunca asumieron que su responsabilidad era tratar de mantener, cumpliendo los protocolos, vivas las actividades de su sector. Fueron muy débiles ante el <strong>Ministerio de Salud</strong>, que tuvo una posición dura y radical respecto de la importancia del tema sanitario; los ministros de Defensa e Interior privilegiaron el control de las calles y que no saliera la gente a trabajar y no hubo una sensibilidad respecto de lo que esto significaba: que la mitad de los trabajadores de Lima, entre marzo y mayo, han perdido su empleo. Creo que los ministros sectoriales tenían la obligación de defender sus sectores, haber apurado los protocolos, haber trabajado protocolos desde 16 o 18 de marzo que se decretó la cuarentena. No se hizo nada, se esperó a último momento, y se siguen dando largas para muchas actividades productivas. Las consecuencias están en esta hecatombe de la economía.</p>
<p><strong>¿El MEF también tardó en reaccionar?</strong></p>
<p>Creo que el MEF ha hecho lo que ha podido, pero creo que, en este gabinete, el MEF está un poco solo. No veo a ninguno de los ministros apoyar las iniciativas que el MEF ha tenido. Tenemos carteras como la de Trabajo, que es insensible a este tema. Las estadísticas sobre las solicitudes de suspensión perfecta, que son instrumentos absolutamente necesarios para la sobrevivencia de las empresas en esta coyuntura, son terribles. Se han presentado 29 mil solicitudes; a la fecha se han aprobado 230, menos del 1%. Están rechazando muchísimas sin ningún fundamento, poniendo en riesgo a empresas, actividades productivas relevantes para nuestra economía.</p>
<p><strong>¿Por qué esa soledad en el MEF? Es ya una tradición en el Perú que el MEF es fuerte, formalmente el ministerio más fuerte es la Cancillería. Hace ya muchos años el MEF era fuerte. ¿Por qué no se impuso? ¿Qué faltó: experiencia, carácter, liderazgo?</strong></p>
<p>Lo que hubo, más bien, fue soledad porque uno esperaría que el primer ministro se alinee con el MEF en tratar de controlar al resto de sectores, de imponer una agenda, un orden, y creo que nunca tuvo ningún respaldo. Me da la impresión de que la ministra de Economía, que es competente y que le mete muchas ganas a su labor, la he visto absolutamente sola. Excepto el canciller, que es una persona muy respetada y uno o dos ministros, no veo al resto del gabinete a la altura de las circunstancias para la mayor crisis que se ha enfrentado desde la guerra con Chile. Este no es el equipo con el que hubiéramos querido enfrentar una crisis de esta magnitud.</p>
<p><strong>Al 27 de marzo, el MEF proyectaba una caída del PBI del 2%. Apoyo Consultoría, por esos mismos días, proyectaba una caída del 4.5%. ¿Había mucho optimismo en el MEF?</strong></p>
<p>Lo que pasó es que nunca se proyectó una cuarentena de cien días. Se pensó que sería de 15 días, cuatro semanas. Nadie dice que había que regresar a todas las actividades productivas como si la vida no hubiera cambiado temporalmente por el COVID-19, pero ya había experiencia en otros países que, con protocolos muy rigurosos y con una fuerte campaña de comunicación a la población para el distanciamiento, uso de mascarillas, higiene, etc., que podía ser complementada con esto, podían mantener un mejor equilibrio entre el tema sanitario y el tema económico.</p>
<p><strong>En el 2008 hubo una crisis de distintas características pero fue también financiera y global. Sin embargo, el Perú fue el país que mejor enfrentó esa crisis y caímos, como todos, pero nos recuperamos rápido y fuerte. ¿Qué se ha hecho distinto esta vez?</strong></p>
<p>Esta crisis es mucho más compleja que la anterior porque ha generado una disrupción en nuestro aparato productivo. En 2009 crecimos apenas 1% y en 2010 crecimos en 8% o 9%. Eso no se va a dar ahora porque, más allá de lo que está ocurriendo, hay temas que nos preocupan muchísimo. Diría que hay cuatro frentes de inmenso riesgo para la economía peruana que preocupan porque tengo la sensación de que no solo estamos con una agenda equivocada, sino que estamos con una agenda con tendencia autodestructiva, es decir de destruir lo mejor que ha hecho el Perú en los últimos 30 años, que es la parte económica. Tenemos inmensos retos en la parte política y de funcionamiento del Estado, pero, al menos, la parte económica iba caminando relativamente bien. Veo fuerzas que están llevándola a destruir 30 años que podríamos, dentro de pocos meses, decir que fueron tirados al tacho. Primero, esta hecatombe de destrucción de trabajo, producción, de patrimonio de familias. Todos vamos a acabar más pobres, empresas, familias, el propio Estado. En segundo lugar, un altísimo riesgo regulatorio por el populismo desaforado del Congreso. En tercer lugar, se está empezando a arraigar en algunos sectores de la opinión pública un sentimiento antiempresarial que se manifiesta, por ejemplo, en las críticas absurdas a los alcances del programa Reactiva. Y, por último, estamos apenas a un año de saber quién será el próximo presidente del Perú. Creo que el inmenso signo de interrogación que tenemos de qué puede pasar en estas elecciones genera una incertidumbre que afectará la inversión privada. El regreso a una normalidad económica será más complicado.</p>
<p><strong>Dijiste que dos millones de limeños perdieron su trabajo, pero a nivel nacional esto podría ser el doble porque Lima es el 50% del PBI. ¿Qué ministros debieran cambiarse para que empiece a generarse una recuperación del empleo urgente, vital?</strong></p>
<p>Respetuosamente, porque creo que todos los ministros, mal que bien, han dedicado horas extras, han trabajado durísimo, tratando de hacer lo que pueden, y merecen nuestro reconocimiento… otra cosa distinta es que como ciudadano tenemos derecho a criticar su gestión. Acá el problema empieza con la cabeza del gabinete. Uno esperaría un liderazgo y una claridad de ideas del primer ministro, que está silente, hay críticas a Reactiva. Yo esperaría que, por ejemplo, saliera a defender el programa Reactiva, un pilar fundamental de respuesta que ha tenido el gobierno y no lo escucho. Entonces creo que se requiere algún tipo de renovación, y en carteras vinculadas a las actividades productivas. El sector Producción, Energía y Minas, Transportes son ministerios donde no se ve un sentido de urgencia. Hoy por hoy hay un sentido de urgencia por mover poco a poco la economía y que no se destruya más empleos. Cada quincena que pasa es una quincena donde empresas grandes, medianas y pequeñas no tienen ingresos; así van a entrar en insolvencia y van a cerrar. Y la gente que trabajaba ahí perderá sus empleos. La gran mayoría de las pérdidas de empleos son en pymes. Es dramático lo que pasa en el país, es penoso, es muy triste.</p>
<p><strong>Yo también encuentro al primer ministro desahuciado, no tuvo carácter ni personalidad o que coincidía demasiado con el ministro de Salud, que llegó con una carga ideológica muy grande porque es parte del Frente Amplio, un movimiento que ha prácticamente tomado las decisiones en nuestro país durante la crisis de la pandemia y ahora vamos a pagar los peruanos los resultados. Entonces, la cabeza del gabinete que se dejó llevar de la nariz por este ministro, que no tuvo el liderazgo que debió tener al interior del propio Ministerio de Salud, tiene que cambiarse. Pero ha habido allí un problema de una carga ideológica, porque en las medidas dictadas por el gobierno hubo una tendencia, un tufo que me gustaría que me dijeras a qué tipo de doctrina, a qué esquema, se asemeja.</strong></p>
<p>Lo que ha habido es una inmensa desconfianza al sector privado, que no ha participado en el manejo de la misma crisis sanitaria, donde pudo haber aportado bastante. Ni luego ha sido escuchado en la parte productiva y económica, de reapertura de las actividades productivas. Ha sido dejado de lado y demuestra un prejuicio. No sé ideológicamente a qué corresponda, quizás haya ministros que lo hacen por temor a ser vistos cercanos al mundo empresarial, y otros tendrán algún tema más bien ideológico, que es el Estado el que debe conducir absolutamente todo y entrar a planificación económica, cómo se planteó implementar la reapertura que se planteó y que es absurda: abro este sector, abro el otro y no se dan cuenta de que uno está relacionado al otro, y que uno no puede producir sin el otro. Así no funciona la economía. Creo que ha habido sesgo ideológico y una gran desconfianza hacia el sector privado. El tema sanitario y parte de la emergencia hubieran sido mejor manejados si se incorporaba al sector privado. Hay que recordar cómo fue manejado el fenómeno de El Niño costero, una crisis muy diferente donde se incorporó al sector privado en toda la cadena logística y de respuesta, se pudo manejar mejor el momento de la crisis. Hay esta desconfianza, la vemos en otro ámbito, en el tema de la reconstrucción del norte, se viene requiriendo, desde lo que vimos en la organización de los Juegos Panamericanos, que para megaproyectos, han tenido que pasar tres años para llegar a este acuerdo de gobierno a gobierno con Reino Unido para poder atender la reconstrucción. No tiene sentido haber esperado tanto tiempo; mientras tanto, la población del norte sigue sufriendo consecuencias de la destrucción de infraestructura, hospitales, escuelas. Por ejemplo, para la repartición de las canastas alimenticias, sabemos que los gobiernos locales son heterogéneos –que algunos funcionan muy bien, otros regular y otros muy mal-, e insistimos por sesgo ideológico en utilizar gobiernos locales para la repartición de canastas que no llegaron, y no usar la cadena logística del sector privado.</p>
<p><strong>Eso se extiende al plan Reactiva. Hay críticas al plan Reactiva y eso no hace avizorar que el plan Arranca Perú sea sostenido por las propias autoridades que lo han propuesto. Hablemos primero de Reactiva.</strong></p>
<p>Creo que hay mucha confusión en la opinión pública. Reactiva es un programa que pretende reactivar o, mejor aún, evitar que las empresas mueran dándoles acceso al crédito, que lo entregan los bancos, con garantía parcial del Estado entre 80% para las empresas grandes y 98% para las más pequeñas. No es un regalo, no es un subsidio del Estado. Al Estado le va a costar esto en la medida que las empresas no paguen sus deudas, y yo creo que la mayoría de empresas va a pagar sus deudas. Sobre todo las más criticadas, las medianas y grandes. Entonces, ¿por qué se critica a las empresas grandes?, ¿por qué habría que haber discriminado a empresas grandes y medianas de este programa? Son empresas que pagan sus impuestos, son empresas que cumplen con buena parte de las formalidades y todas las que lo exigen son empresas que además han venido pagando sueldos, necesitan ese dinero para pagar a sus trabajadores que están en suspensión perfecta cuando unas lo han aplicado para pagar a sus proveedores y así permitir que los proveedores paguen sus obligaciones; si no, se rompe la cadena de pagos; sin embargo, se ha estigmatizado de una manera poco seria a todas las empresas medianas y grandes que han recibido estos créditos. Eso no tiene ningún sentido, no veo ninguna razón para hacerlo. Más aun, reitero, se está confundiendo, se está diciendo que el gobierno les ha prestado la plata. No es así, esto le puede llegar a costar al gobierno solo si las empresas no cumplen con sus obligaciones en los próximos cuatro años, yo confío en que la gran mayoría lo haga.</p>
<p><strong>Muy bien, pero, ¿por qué el gobierno no defiende y no explica, no insiste en explicar en lo que consistió Reactiva? Eso es parte de este prejuicio, desconfianza, como lo has llamado tú, respecto del sector formal. Pero Arranca Perú tiene otras motivaciones. La ministra Alva ha dicho, por ejemplo, que va a anunciar un paquete de medidas adicional. Todavía no lo anuncia, pero es otro plan. Está dirigido a fomentar empleo. Ayúdanos haciendo un análisis porque Arranca Perú tendría que funcionar, debería funcionar o no va funcionar a partir de la forma en que el gobierno lo está proponiendo.</strong></p>
<p>Esta crisis tiene dos aspectos, tiene un aspecto de irrupción de la actividad productiva a raíz del COVID-19 por todo lo que te comenté y también tiene un tema por el lado de la demanda, que empiece a generar demanda de recursos y la economía se empiece a mover porque la familia, el gobierno, las empresas, alguien empiece a gastar más. Lo que pretende este programa es que el Estado sea el primero que empieza a gastar más para empezar a mover la economía nuevamente. Y lo va a hacer con un programa muy agresivo, sobre todo mantenimiento de carreteras, que hoy en día están en manos de gobiernos locales, regionales y el gobierno central va a inyectar muchos recursos. Todo esto presupone que los serios problemas de disposición presupuestal que ha tenido el gobierno en los últimos años puedan ser resueltos. Si no, va a ocurrir lo mismo que ha ocurrido en otros programas de estímulo fiscal en los cuales el gobierno decide gastar más, pero esta decisión de mayor gasto no se termina convirtiendo en un real gasto; ojalá que así sea, pero es un reto grande. Ahora, el gobierno está hablando de este programa Arranca Perú sin haber terminado de reabrir bien la economía. Entonces, si es que no se termina de reabrir la economía, ¿cómo va a empezar a funcionar todo el aparato productivo? Tengo algunas dudas de cómo puede funcionar ahí. En todo caso, es un programa que eventualmente está bien orientado: mantenimiento de carreteras, mejor Estado. Eso genera mayor productividad, mejor calidad de vida para quienes viven en las regiones, etc. El tema es si el Estado finalmente va a ser capaz de ejecutar ese gasto y tenemos serias dudas siempre de que el Estado pueda hacerlo.</p>
<p><strong>Para reactivar se necesita diligencia, se necesita decisión, pero también se necesita anular una serie de trabas burocráticas que ya existían y otras que se han venido imponiendo, precisamente, durante la crisis. En fin, una serie de trabas que han surgido, por ejemplo, del Ministerio de la Producción, en muchos casos. ¿Cuáles son las trabas que urgentemente hay que desactivar para poder reactivar la economía y en qué sectores primordialmente?</strong></p>
<p>Yo quisiera diferenciar dos ámbitos: el tema de la reapertura económica del tema de todo el destrabe en general de la economía peruana. En el tema de la reapertura económica, creo que ir a un sistema de un protocolo generalizado con declaración jurada y con un control, con una fiscalización posterior, centralizada y con parámetros claros porque hoy día fiscalizan los ministerios, fiscaliza la Sunafil, fiscalizan las regiones, los gobiernos locales, fiscalizan todos. Entonces, es una locura para las actividades productivas permitir visitas de inspectores municipales del Minsa, del Ministerio de Trabajo, del ministerio del ramo de la autoridad ambiental, en fin, de quien corresponda. Entonces, creo que hay que ordenar el proceso de fiscalización, pero creo que debemos ir al sistema de un protocolo general claro, transparente, donde uno, con una declaración jurada, pueda empezar a mover su actividad productiva y luego una fiscalización y, si alguien lo está flagrantemente incumpliendo, pues se le cierra y se le castiga, eso para la reapertura. Luego, si queremos realmente agilizar la ejecución de proyectos de inversión, creo que en el corto plazo esquemas como el gobierno a gobierno, que se está ejecutando para la reconstrucción en el norte, nos permiten saltearnos todo lo engorroso de los trámites de contratación del Estado peruano. Creo que si uno ve cuán engorroso es el Estado peruano, permítame poner un ejemplo del sector que hoy en día está en la primera línea de todos los medios de comunicación, que es el sector salud y aquí voy a graficar un poco los problemas que tiene el Estado peruano en ejecución de gasto y de los trámites engorrosos. AFIN, el gremio de empresas vinculadas a la infraestructura, hizo recientemente un pequeño estudio donde muestra que en el periodo 2010-2019 se adjudicó la construcción de 49 hospitales. De estos hospitales construidos en la última década solo están concluidos 17 y funcionando 15. De todo el resto, hay dos que están yendo con su plan de construcción, pero hay muchísimos, 12 por ejemplo, que están paralizados o con contrato resuelto. Es decir, hoy por hoy, al 2020 deberíamos tener 49 hospitales construidos y solo hay 15 funcionando. Y esto por todos los temas de contratación, puede haber temas también de bases, de estudio de factibilidad, no importa la razón, pero te demuestra los problemas que tiene el Estado peruano. Veamos en medicinas. Apoyo recientemente hizo para un gremio empresarial un estudio que muestra que en el periodo 2013-2018 el presupuesto de compra de medicinas no se ejecutó, suma 800 millones de soles; es decir, se presupuestó y no se gastó: 800 millones de soles de medicinas que no llegaron a los afiliados al SIS o a toda la gente que se atiende en los hospitales del Minsa. Y un último punto, esto para ver el gasto corriente, y otra la manera en como el sector privado tiene que interactuar con el Ministerio de Salud: lo engorroso que son las aprobaciones de medicamentos, que es un estudio que también hicimos en la empresa. Un medicamento para el cáncer de mama que fue aprobado por la FDA, la autoridad americana, tomó 18 años en el Perú para que esté disponible para pacientes del Minsa. Entre trámite de Digemid, inscripción en el petitorio para que pueda ser recetado y hay otros dos medicamentos que hicimos el track, que tomaron 14 años; hablamos de cáncer rectal y pulmón, definitivamente no tiene ningún sentido y hace que nuestros pacientes no estén accediendo a medicamentos de calidad: 18 años es una barbaridad. Es lo que refleja la disfuncionalidad de nuestro Estado.</p>
<p><strong>Ahora, necesitamos aprovechar la mejor de las circunstancias para anular esas trabas burocráticas porque, de lo contrario, no vamos a poder reactivar nada. Parte de la urgencia es que esto se haga rápido; entre tanto, las familias están abandonadas sin empleo y van a ser más si no se actúa diligentemente.</strong></p>
<p>Efectivamente y aquí lo importantes es cuál es la agenda que se está viendo en el Perú. La economía, con todos sus problemas, ha funcionado. Hay mucho que hacer de la economía: hay temas de diversificación productiva, pero mal que bien estaba caminando. Los grandes retos los teníamos en la institucionalidad política y en el funcionamiento del Estado y venimos repitiendo hace 15 años todos estos problemas que se han generado. Por ejemplo, hemos visto a la doctora Mazzetti, que se ha fajado mucho en esta crisis, ha sido ejemplar lo que ha hecho, cómo ha trasmitido lo complicado que es liderar en el Minsa. Decir que se haga A y se haga A, porque tiene que pasar instancias regionales, una cadena de mando muy complicada. Eso es el funcionamiento del Estado, pero, en vez de estar discutiendo, hoy en día cómo mejoramos la institucionalidad política y cómo mejoramos el funcionamiento del Estado, estamos dedicándonos a destruir el pilar que funciona, que es de la economía, con toda la avalancha populista que proviene del Congreso y también con la actitud que varios ministros han tenido en su manejo de la crisis. Y eso es lo TRISTE, es lo preocupante de los meses y años que vienen en el Perú.</p>
<p><strong>¿Cuál debería ser, en tu opinión, la iniciativa que debería tomar el Ministerio de Economía y el propio presidente Vizcarra para lograr un entendimiento con algún sector al interior del Parlamento, que en efecto lo que dices es cierto: el populismo está avanzando desde los dos extremos, está avanzando, el gobierno se ha contagiado varias veces de ese populismo. En realidad, lo estamos pagando los peruanos, pero se necesita, por lo menos, un poco de sensatez y estoy segura de que en el Congreso hay parlamentarios que son sensatos. El problema es que los que gritan y llaman la atención son los que no lo son precisamente, pero, ¿el gobierno, en tu opinión, ha hecho un esfuerzo de acercamiento para intentar un equilibrio, para encontrar un diálogo?</strong></p>
<p>Recientemente se hizo un acercamiento. Primero, la mayor parte de Congresos que hemos tenido en el Perú, los últimos 20, 25 años, ha tenido una ambientación populista, pero siempre ha habido una dinámica por la cual la bancada oficialista trabajaba de cerca con el gobierno, con el primer ministro y con el ministro de Economía y el ministro de Economía cumplía un rol con algunos vínculos de congresistas en el Parlamento, cumplía un rol de defender y evitar que iniciativas populistas prosperaran. Por ahí prosperaron algunas, pero la gran mayoría se contuvo, y eso con un trabajo político, donde estaba involucrado el primer ministro, el ministro de Economía y ministros sectoriales. Eso implica trabajo político, dado que no tiene una bancada para acercarte, trabajar con ellos, involucrarlos en materias legislativas, hacerlos partícipes de los éxitos del país, en fin, hacer política. Y lo triste es que no se está haciendo política. Entonces, el Ejecutivo va por un lado, el Congreso va por otro. El Congreso saca medidas que luego el Ejecutivo la mayoría las observa. El Congreso quizá algunas de ellas por insistencia las apruebe y en el camino vamos dinamitando los pilares de la estructura económica. Entonces, creo que lo que más falta es el manejo político con el Congreso y aquí un poco una reflexión: si uno ve los buenos primeros ministros o ministros en general que hemos tenido en los últimos 31 años, han sido o buenos políticos o respetados tecnócratas o buenos gestores o algunos que combinaban dos, incluso tres, de estas características. Hoy día vemos una carencia de muchos ministros de estos atributos. Si no hay un grupo de ministros que haga política, estamos complicados, porque dejamos al Congreso solo y si lo dejamos solos, terminan sacando normas entre gallos y medianoche que van a generar un perjuicio inmenso y esto estamos viendo en el debate económico a espacios donde nunca imaginé que se iban a dar. Por ejemplo, leí un artículo de Iván Alonso que reseñaba la presentación de un profesor de la Universidad Católica en la Comisión de Reformas del Sistema de Pensiones en el Congreso donde básicamente lo que pone este profesor es un tema que nunca pensé que se iba a escuchar: es la confiscación del 50% de los ahorros provisionales que tenemos los afiliados en el sistema privado de pensiones, porque tratar de traspasar ese 50% a otro fondo sin propietario es una confiscación. Eso que evidentemente motivaría decenas, si no cientos de miles de juicios al Estado peruano, si prosperara -no creo que prospere y espero que el Congreso no le haga caso- el solo hecho de plantearlo nos hace ver como el debate económico se está moviendo a espacios realmente peligrosos.</p>
<p><strong>Evidentemente ahí tenemos mucha responsabilidad los electores. De pronto, podríamos haber terminado eligiendo a las personas que decidirán destruir nuestra previsión, nuestra jubilación, y pensar que la jubilación es una decisión privada. Los que estamos en una AFP por una decisión privada contratamos con una empresa con un fondo de pensiones que es privado y tenemos una relación privada; a pesar de eso, hay gente queriendo confiscar. El gobierno ha tardado 90 días para reunirse con la Confiep, que reúne a su vez a las cabezas de los gremios productivos del país. ¿Tienes optimismo? ¿Crees que a partir de esta reunión la relación va a cambiar entre el sector público y privado, se va a escuchar un poco más a los que saben generar trabajo?</strong></p>
<p>Quiero ser optimista, algo optimista. Me imagino que la previsión del PBI del Banco Mundial de 12% fue un revulsivo en el gobierno. Espero que así haya sido la desaparición, evaporación, del 50% de los empleos en Lima de gente que ha sido botada a la informalidad y al desempleo. Creo que también debe haber generado un impacto y espero que signifique una toma de conciencia de la importancia de conversar con el sector privado, escuchar sus planteamientos, sus ideas, escucharlo no es ningún pecado y a veces siento que al más alto nivel político hay un temor de escuchar al sector privado o reunirse y entender sus ideas o preocupaciones y luego tomar la decisión de Estado que corresponda tomar, pero generar esos espacios en lo absoluto significa que el Estado o el gobierno esté entrando en malas prácticas. En todos los países del mundo, el Estado y el sector privado conversan transparentemente y el Estado al final es el que toma las decisiones que deba tomar. Ese espacio de diálogo se perdió en todos los últimos meses y espero que estos primeros indicios sean una señal de una recuperación de los mismos.</p>
<p><strong>Ojalá sea así en términos económicos. ¿Qué crees que deba hacer el presidente Vizcarra? ¿Qué medidas concretas debiera tomar para iniciar la reactivación?</strong></p>
<p>Se requiere cambio de políticas y de rostros, porque si no hay cambio de rostros, no hay cambios de políticas y creo que se requiere dar un nuevo aire al gabinete con gente que esté comprometida con la gestión, que tenga claro que ‘yo soy ministro del sector porque mi responsabilidad frente al país es que esa actividad con todos los resguardos sanitarios obvios empiece a producir, a mí me deberían medir por la producción de mi sector, por cuánto se ha desarrollado, por cuánto innova mi sector’ y creo que si no tenemos ministros de esa característica, vamos a estar en lo mismo en los siguientes meses</p>
<p><strong>TENGA EN CUENTA:</strong></p>
<p><strong>&#8211; </strong>Gianfranco Castagnola es presidente ejecutivo de<strong> APOYO Consultoría</strong>. Ha sido director del Banco Central de Reserva y presidente del Patronato de la Universidad del Pacífico y de la Cámara de Comercio Italiana.</p>
<p>-Advierte que el Estado enfrenta una serie de problemas en la ejecución de gasto y por trámites engorrosos.</p>
<p>&#8211; Señala que un estudio de AFIN estableció que entre 2010 y 2019 se adjudicó la construcción de 49 hospitales pero solo funcionan 15 por diversos motivos. “Eso demuestra la disfuncionalidad de nuestro Estado”, acotó.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Supensión de peajes: análisis costo-beneficio</title>
		<link>https://www.apoyoconsultoria.com/es/supension-de-peajes-analisis-costo-beneficio/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[@userapoyo]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 18 Jun 2020 17:02:39 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Artículos]]></category>
		<category><![CDATA[Congreso]]></category>
		<category><![CDATA[Estabilidad]]></category>
		<category><![CDATA[Ley]]></category>
		<category><![CDATA[Municipalidad Metropolitana de Lima]]></category>
		<category><![CDATA[PBI]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.apoyoconsultoria.com/?p=1499</guid>

					<description><![CDATA[Raúl Andrade, director de proyectos de la unidad de Consultoría Económica de APOYO Consultoría, realiza el análisis costo-beneficio de la Ley 31018 que suspende el cobro de peajes, en su artículo publicado en el diario Gestión.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>«Esta ley podría tener varios impactos negativos.»</p>
<p>Recientemente se publicó la Ley 31018, que suspende el cobro de peajes en las redes viales concesionadas en el país. Esta ley, aprobada por insistencia por el Congreso, es otro ejemplo de regulación cuyos efectos no han sido evaluados técnicamente. Para darse cuenta de ello basta citar el proyecto que dio pie a su aprobación: en el acápite correspondiente al análisis costo-beneficio señala que esta ley “no genera costos para el erario público (…) y genera beneficio social y económico”. Sin embargo, como se ha señalado en diversos medios, esta ley puede tener varios impactos negativos.</p>
<p>La suspensión del cobro de los peajes modifica, de manera unilateral e imprevista, contratos entre el Estado y los concesionarios, sin que haya existido una negociación previa o una razón imputable a estos últimos que lo justifique. Así, la ley cambia el marco jurídico bajo el que se han comprometido las inversiones y en el que operan los actores privados. Por ello, es posible que se generen controversias y arbitrajes que, al resolverse, obliguen al Estado peruano a pagar sumas importantes por compensación, lo que constituye una clara afectación al erario. Ello ha quedado demostrado, recientemente, con el fallo por el que la <strong>Municipalidad Metropolitana de Lima</strong> perdió el arbitraje que sostenía con la concesionaria Rutas de Lima por la suspensión del peaje del Río Chillón. Como consecuencia, la MML tendrá que pagar una compensación de 230 millones de soles. Situaciones similares podrían darse en el futuro si la aplicación de esta Ley prospera.</p>
<p>Tal vez menos evidente es que, además de afectar la estabilidad jurídica de los contratos de concesión ya firmados, la ley afecta la confianza en el marco institucional, necesaria para atraer nuevas inversiones. Según estimaciones del SAE de APOYO Consultoría, en el 2020 el PBI disminuirá entre 14% y 20% con respecto al 2019 y recién en el año 2022 recuperará los niveles que exhibía antes de la pandemia. Estimular y atraer inversiones es clave para lograr dicha recuperación. Por lo tanto, estas no deben desincentivarse a través de regulaciones que generan desconfianza entre los inversionistas actuales y potenciales al poner en evidencia la posibilidad de cambios arbitrarios en las reglas de juego. Perder potenciales inversionistas podría implicar, además que los proyectos de infraestructura no se realicen o que tengan que ser financiados por el contribuyente.</p>
<p>Por otro lado, es necesario recordar que existe una racionalidad económica detrás del cobro de peajes. Se paga peaje para circular por una vía que recibe mantenimiento, a la que se le hacen ampliaciones, se le dota de señalización, y en la que existen servicios para atender emergencias. Suspender el financiamiento de estos servicios puede ser perjudicial. Según información de Ositran, durante el periodo de cuarentena se han atendido ya 700 emergencias viales.</p>
<p>Por último, cabe preguntarse cuáles son los beneficios adicionales de la ley. Ositran reporta que en 56 peajes, aquellos administrados por el Estado o a través de concesiones cofinanciadas, ya se habían suspendido los cobros por el estado de emergencia. Además, en los restantes 22, las concesiones autofinanciadas y afectadas por esta ley, no se está cobrando peaje a los vehículos que transportan personal médico, de las fuerzas armadas o policiales. Por lo tanto, no se perciben beneficios económicos adicionales importantes, salvo para grupos de transportistas que ya estaban operando durante el estado de emergencia.</p>
<p>El Ministerio de Justicia ha presentado una acción de inconstitucionalidad ante el Tribunal Constitucional para detener la aplicación de esta ley. Se espera que la decisión se emita favorablemente sobre la base del derecho constitucional. Pero es importante notar la importancia de evitar estos perjuicios.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
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		<item>
		<title>Sin cambios, no hay reactivación</title>
		<link>https://www.apoyoconsultoria.com/es/sin-cambios-no-hay-reactivacion/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[@userapoyo]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 17 Jun 2020 17:01:57 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Artículos]]></category>
		<category><![CDATA[Banco Mundial]]></category>
		<category><![CDATA[MEF]]></category>
		<category><![CDATA[PBI]]></category>
		<category><![CDATA[Política]]></category>
		<category><![CDATA[Reactivación]]></category>
		<category><![CDATA[Vizcarra]]></category>
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					<description><![CDATA[Gianfranco Castagnola, socio y presidente ejecutivo de APOYO Consultoría, realiza un análisis sobre los cambios ministeriales que deben realizarse para lograr la reactivación económica, en su columna publicada hoy en el diario El Comercio.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>«Se requiere pasar de los gestos a la gestión, con todo lo que ello implica. Sin cambios, cualquier esfuerzo de reactivación del MEF estará condenado al fracaso».</p>
<p>La proyección del Banco Mundial de una caída del 12% del PBI del Perú para este año ha hecho tomar conciencia respecto del inmenso daño a la economía generado, no sólo por la pandemia, sino también por la estrategia adoptada para combatirla. Las cifras no debería causar sorpresa -la mayoría de analistas locales y estimaba contracciones superiores al 14%-,pero sí debemos saber que seremos el país más golpeado de América Latina y uno de los tres con mayor caída en el mundo (junto con economías muy pequeñas, como BeliCómo ce y Maldivas). Parece que al interior del Gobierno se ha reaccionado y se están estudiando medidas para reactivar nuestra devastada economía. Sin embargo, si no hay un cambio de <i>chip</i> en el más alto nivel político, es poco lo que podrá hacer el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) para evitar una recesión de esa magnitud.</p>
<p>Se sabía que una pandemia como ésta tendría un impacto muy negativo en nuestra economía, pues a diferencia de otras crisis (como la financiera del 2008), esta generaría disrupciones en la actividad productiva por la necesidad de priorizar al frente sanitario. En el 2008, como se recordará, fuimos uno de los países menos afectados y uno de los que más rápido y fuerte rebotó en la región. Pero la naturaleza distinta de la crisis actual no es suficiente para explicar la hecatombe generada en nuestra economía. Su caída supera a la economía con estados más débiles y disfuncionales que el nuestro, con sistemas de salud más precarios, con situaciones fiscales y <i>stock</i> de reservas internacionales mucho más frágiles, con menor fortaleza en sus sistemas financieros y con aparatos productivos menos desarrollados. Estar entre los tres peores del mundo en gestión económica durante la pandemia -pues eso dicen las proyecciones del Banco Mundial- es un reflejo de que algo hemos hecho muy mal, que hemos sufrido un costo económico mayor al que correspondía a un país como el nuestro, peor aún, si ni siquiera hemos tenido éxito en el frente sanitario.</p>
<p>Es evidente que se requieren cambios de rostros y de políticas. Los buenos ministros suelen ser políticos hábiles, tecnócratas respetados o buenos gestores. Hoy se carece de ministros que cumplan con alguno de estos perfiles en carteras sectoriales relevantes para nuestro aparato productivo. En la situación pre-pandemia, esta medianía produjo trabas y ralentizó el crecimiento económico. Hoy, sin embargo, ocasiona quiebras de empresas, desempleo, informalidad y pobreza. Ministros como el de Salud, Trabajo y Producción le deben una explicación al país por la destrucción de la mitad del empleo en Lima en estos meses (2,3 millones de trabajadores, la mayoría en pymes, empujados al desempleo y a la informalidad).</p>
<p>Es muy poco probable que se pueda acometer una reactivación económica si la reapertura de la actividad productiva se continúa administrando de forma tan deficiente como hasta ahora. El plan que se viene aplicando pareciera haberse inspirado en algún viejo texto de planificación económica de la Unión Soviética, donde burócratas van determinando qué y cuándo producir, y cómo vender. Muestra poco conocimiento de cómo funcionan las economía. Se llega al absurdo de pretender, por ejemplo, que pequeños comerciantes de galerías vendan de la noche a la mañana en canales <i>online</i>. Así, solo logran que estos, para sobrevivir, invadan la calle y generen aglomeraciones; precisamente lo que el pensamiento burocrático pretendía evitar. Ese plan refleja la postura burocrática e insensible a la realidad que prima en muchas carteras hoy.</p>
<p>Desde el MEF, se podrán diseñar muchas medidas orientadas a reactivar la economía, entre las que seguramente veremos varias tan repetidas en otros paquetes reactivadores que se han convertido en lugares comunes en esta última década (como el destrabe de proyectos emblemáticos y el <i>shock</i> de inversión pública). Las medidas anunciadas esta semana por el presidente Martín Vizcarra parecen más una declaración de ilusiones (construcción de 60.000 viviendas, creación de un millón de empleos), dada la capacidad de gestión que requieren tales esfuerzos.</p>
<p>El paquete reactivador resultará inútil o inaplicable si no se culmina eficazmente el proceso de reapertura del sector privado formal, incluyendo un ordenamiento de los mecanismos de fiscalización. Es absurdo pretender reactivar cuando muchos no pueden producir. Para todo esto, resulta indispensable que los ministros con responsabilidad sectorial (Producción, Agricultura, Energía y Minas, Vivienda, Transportes y Comunicaciones, Turismo) sientan que su obligación es, respetando protocolos sanitarios sensatos, facilitar y promover la actividad productiva de sus sectores e impulsar esta agenda en el Gabinete y el interior de sus ministerios. Debieran ser conscientes, también, de que este objetivo requiere de un fluido e indispensable diálogo con el sector privado, dejando de lado prejuicios que tanto daño han hecho en estos últimos tiempos .</p>
<p>La reactivación también requiere de un primer ministro que haga política. El actual debería aplicar el mismo entusiasmo que mostró cuando se desempeñaba como titular de Justicia para cerrar el Congreso, para realizar ahora un trabajo político de acercamiento al Legislativo y de construcción de relaciones con bancadas y congresistas que se constituyan en interlocutores del Ejecutivo. No lo ha hecho. Sí, como ya algunos analistas ya lo han sugerido, no hay cambios a este nivel, el aluvión populista continuará creciendo, y el daño a las estructuras de nuestra economía también.</p>
<p>Los mejores momentos del presidente Vizcarra se han producido cuando lograba eficacia a través de gestos. Hoy, esto no basta. Se requiere pasar de los gestos a la gestión, con todo lo que ello implica. Para empezar, necesita contar con buenos gestores comprometidos con la reactivación, elementos escasos en su administración actual. Sin cambios, cualquier esfuerzo de reactivación del MEF estará condenado al fracaso.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El balance de la semana</title>
		<link>https://www.apoyoconsultoria.com/es/el-balance-de-la-semana/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[@userapoyo]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 22 Mar 2020 16:48:32 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Artículos]]></category>
		<category><![CDATA[COVID-19]]></category>
		<category><![CDATA[Economías familiares]]></category>
		<category><![CDATA[PBI]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.apoyoconsultoria.com/?p=494</guid>

					<description><![CDATA[Hugo Santa María, socio y economista jefe de APOYO Consultoría, comparte su balance después de la primera semana de cuarentena.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Mañana cumpliremos la primera semana de la cuarentena decretada por el Gobierno para frenar el avance del virus en nuestro país, de modo que el sistema de salud esté en una mejor posición para atender a los afectados por el COVID-19. Si bien el Gobierno ha dado ésta y otras acertadas medidas para combatir la expansión del virus, la paralización de la economía por dos semanas – o más, según las autoridades dispongan – tendrá serios impactos negativos.</p>
<p>La disrupción en las economías de las familias y empresas de todo tamaño y sector (unos más que otros, por supuesto) recién está comenzando y cuando iniciemos el retorno a la normalidad, enfrentaremos un mundo en recesión y una altísima incertidumbre sobre futuras restricciones al funcionamiento de la economía.</p>
<p>En tal contexto, la respuesta de política económica debe ser rápida, temporal y enfocada, pero también fuerte. El objetivo debe ser que la contracción económica que viene para el Perú sea lo menos profunda posible y la recuperación lo más rápida y robusta.</p>
<p>Hasta ayer, las medidas fiscales de emergencia equivalían a algo menos de 0,5% del PBI. Este esfuerzo debe ser multiplicado en el muy corto plazo, cuatro o cinco veces, a través de un paquete coherente y completo que combine aumentos temporales y focalizados de gasto corriente y subsidios, transferencias monetarias o de bienes, reprogramaciones de pagos de impuestos, entre otros. El Ejecutivo ya ha venido dando medidas en todos estos frentes, pero se necesita más.</p>
<p>También será necesario que las medidas dadas por la Superintendencia de Banca y Seguros para facilitar la reprogramación de deudas se sigan complementando con las acciones del Banco Central de Reserva enfocadas en ampliar el acceso a la liquidez de las instituciones financieras. En este frente, es clave reducir el riesgo de caer en la combinación perversa del coronavirus, caída en el crecimiento económico y restricciones financieras. Si queremos que el regreso a la normalidad – que será difícil– sea lo más rápido posible, no debemos permitir que el COVID-19 quiebre las economías de familias y empresas.</p>
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