Artículo publicado en El Comercio.
Los peruanos de entre 15 y 24 años afrontan serios desafíos para conseguir un puesto de trabajo formal y de calidad en el país. Lo curioso es que esta situación convive con el hecho de que ocho de cada diez empresas tienen dificultades para encontrar mano de obra calificada.
De acuerdo con estimaciones de APOYO Consultoría, en 2025 la tasa de desempleo para este grupo etario era de 12,3%, lo que equivale a 2,6 veces la tasa de desempleo de los grupos de mayor edad (los mayores de 25 años registran una tasa de 4,6%). El panorama se agrava cuando se mira en detalle la calidad del empleo de los jóvenes, quienes trabajan, en su mayoría, en la informalidad (79%).
“Uno de cada dos egresados universitarios, a pesar de estar trabajando 35 horas o más, percibe un ingreso que no le permite cubrir una canasta básica de consumo. Este es un subempleo calculado en términos de ingreso. Hay un desalineamiento entre la formación que los jóvenes están recibiendo en las instituciones de educación superior y las necesidades de las empresas”, mencionó Raúl Andrade, gerente de proyectos de APOYO Consultoría.
De acuerdo con el análisis, los jóvenes no están accediendo a la información necesaria para determinar qué carrera estudiar. Por ejemplo, a pesar de que las carreras STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas) generan mayores ingresos mensuales al comenzar a trabajar, la cifra de postulantes es drásticamente menor. Según APOYO Consultoría, en 2023 la carrera de Ingeniería tuvo 4.000 postulantes, a pesar de que, en el mercado laboral formal, un salario de entrada bordea los S/4.125; mientras que Educación registró, ese mismo año, 39.000 postulantes y sus ingresos en el mercado laboral son de S/2.170.
La falta de financiamiento es una limitante crítica: entre el 33% y el 34% de los estudiantes que abandonan sus estudios superiores, tanto universitarios como técnicos, lo hacen declarando expresamente razones económicas.
Como tercer elemento se encuentra la falta de modelos flexibles que permitan certificar la experiencia de estos jóvenes, que no pueden asistir a estudios superiores por estar trabajando.
“Estos son jóvenes que, sin estar estudiando, están acumulando experiencia que puede ser importante para su proyección de ingresos futura. Tener modelos educativos formativos más flexibles, más cortos, puede ayudar a que estos jóvenes pongan en valor el capital humano”, destacó Andrade.
Propuestas para financiar estudios
Comprendiendo este panorama, Es Hoy, movimiento integrado por más de 50 líderes empresariales, trabajó junto a APOYO Consultoría una propuesta llamada EncontrarNos. El documento ha sido socializado con varios grupos políticos para hacerla realidad en el próximo gobierno. Entre ellas, destacan cuatro propuestas que fueron calificadas como las medidas mínimas que deberían concretarse durante los primeros 100 días de gobierno.
La primera es otorgar un subsidio al empleo juvenil que beneficie a la empresa contratadora a través de una deducción de impuestos. La propuesta promete generar 35.000 puestos de trabajo para los jóvenes, con un costo fiscal de 0,15% de la recaudación del Impuesto a la Renta.
“Lo que queremos es que el Estado sea quien asuma ese costo a través de un subsidio. Se requiere una regla de graduación y que el subsidio sea temporal. Nosotros estamos proponiendo que el umbral sean dos remuneraciones mínimas vitales, de tal forma que, si se contrata a un joven, por ejemplo, por el salario mínimo de S/1.130, la empresa puede deducir S/1.130 adicionales”, agregó Andrade.
En la misma línea de incentivos, proponen el mecanismo ‘Beca por Impuestos’, que permitiría que las empresas donen a Pronabec para que el programa elija de forma transparente a los beneficiarios.
“En una donación de S/50.000. El 44% del costo lo asumiría indirectamente el Estado (vía impuestos no percibidos) y el 56% restante sería asumido por la empresa privada”, detalló.
Las otras dos propuestas incluyen el fortalecimiento de la plataforma de información laboral ‘Mi Carrera’, donde los jóvenes pueden informarse sobre los programas más rentables, niveles de ingresos y oportunidades que maneja el Ministerio de Trabajo. La otra consiste en una acreditación automática para la formación dual.
¿Qué opinan el Minedu y el MTPE?
Las propuestas se compartieron durante un foro en el que participaron representantes del Ejecutivo, diputados y senadores, quienes se mostraron a favor de varias iniciativas, como el fortalecimiento de la plataforma Mi Carrera y Beca por Impuestos.
Juan Carlos Paz, viceministro de Promoción del Empleo y Capacitación Laboral del MTPE, sostuvo que las medidas no deben verse como un gasto, sino como una inversión a futuro para mejorar el capital humano del país.
En tanto, Miriam Ponce, viceministra de Gestión Pedagógica del Minedu, consideró interesante la propuesta de Beca por Impuestos y resaltó que el sistema actual de becas necesita ajustes para asegurar que los jóvenes las aprovechen adecuadamente y evitar que abandonen los estudios. Ambos viceministros coincidieron en que el Ministerio de Economía y Finanzas debe revisar ambas propuestas.
Por otro lado, el diputado Dieter Columbus, de Fuerza Popular, indicó que acogerá la propuesta de Beca por Impuestos y formalizaría su presentación en septiembre.
